La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

28 de abril de 2012

La Culpa es de los Medios

“La gente generalmente confunde lo que leen en los periódicos con las noticias.” Abbott Liebling
Algo que demostró el poder de los medios de comunicación fue la famosa broma radial de Orson Welles en 1938 sobre una invasión marciana, y que rápidamente despertó el pánico en la población estadounidense que inocentemente escuchaba la radio ese día (Algo parecido sucedió también en Ecuador con Radio Quito en 1949, con una respuesta mucho más violenta).

Es cierto que los medios son culpables de muchas cosas, y también es cierto que se les culpa hasta por cosas que no son su culpa.

Primero, lo que a mi me resulta más ridículo es la queja de que los medios de comunicación sólo muestran noticias "malas", lo que puede crear la impresión de que se vive en el apocalipsis... Y por supuesto, esta es una queja más común en los gobiernos y sus partidarios. Recuerdo que una profesora de castellano nos dijo: "Noticia no es que un perro muerda a un niño, noticia es que un niño muerda a un perro". Una noticia impactante no es cuando alguien me dice que mi vecino está vivo, sino cuando me dicen que está muerto, y no sólo los medios de comunicación funcionan así, sino que nosotros también (Sí, y se llaman chismes). Lo estúpido de dicha queja es que, sabiendo que así es como funcionan los medios y las personas, ¿Por qué la sorpresa? (Y por esa razón es que yo nunca me sorprendo con los medios).

En Venezuela (y casi todos los países), el gobierno hace esa misma queja, sin embargo, si nos vamos a otros países vamos a ver que el comportamiento de los medios de comunicación es bastante similar e, indiferentemente de la posición política del gobierno, todo medio de comunicación va a decir cosas "malas"... pues esa es su razón de ser. De todos modos, decir que los medios de comunicación siempre mienten o que tergiversan la realidad, puede no ser favorable para el Estado, pues el día en que un medio diga algo bueno sobre la gestión gubernamental (así sea un medio pro-oficialista), yo no le voy a creer (Me recuerda la historia de Pedro y el Lobo).

Los medios sin duda son una especie de ancla para el mantenimiento del Status Quo. Cada show, cada serie, o cada película, es la representación de una sociedad "predefinida" que no tiene intención de buscar un cambio. En una serie de TV sus personajes son bastante "comunes", y comunes referidos a que tienen las típicas familia (padre-madre-hijo), que salen a trabajar o que tienen relaciones amorosas "normales" (eufemismo de "heterosexuales"), y aunque últimamente se ha intentado romper este esquema social, muy poco podemos decir por el lado de la política o la economía. Pero hay algo importante que preguntarse: ¿Los medios lo hacen conscientemente o estamos matando al mensajero? Si afirmas que la sociedad es una masa de zombies que hacen lo que una caja con colores y luces brillantes les dice que haga, entonces puede que las personas que manejan los medios también son zombies.

¡Ah sí! Y esto sin olvidar que la siguiente afirmación es, aunque probablemente cierta, elitesca: "Los medios manipulan a la población". Con eso no sólo reconoces ser parte de una élite intelectual que no ha sido manipulada, sino que prácticamente le dices a la gente que son unos ignorantes incapaces de discernir la verdad (Y muchos son de verdad, tan tontos, que no ven la ofensa).

Para los que vivimos en países latinoamericanos, quizás esta crítica sea más común dentro de la izquierda (tendencia predominante en la región), pero también la derecha, inclusive, la derecha religiosa, suele también atacar constantemente a los medios de comunicación, y prácticamente por las mismas razones. La censura suele venir en la forma protección y seguridad de la nación, de protección a los niños y la familia, de protección de los derechos de propiedad intelectual, de la defensa de la moral y las buenas costumbres, etc, etc... Estas son cosas que, en ocasiones, la izquierda también suele argüir al momento de censurar.

Sólo por poner un ejemplo, se suele decir que la televisión es promotora de violencia y sexualidad, sin embargo, no puede ser un factor determinante puesto que muchos años antes de la existencia de cualquier medio de comunicación (bien puede decirse desde la imprenta en el siglo XV), dicha violencia y sexualidad eran posiblemente mayores que en la actualidad... ¿O es que acaso el hombre medieval veía series de policías y stripers? No todo es culpa de los medios de comunicación, y se les ha venido utilizando como chivos expiatorios. Los medios pueden catalizar una situación, pero no son el origen del fuego.

Yo opino igual que Albert Camus cuando dice que "Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala.". Los medios podrán decir las mentiras más grandes del universo, pero no por ello hay que hacerlas callar. De hecho, yo considero que la religión es una de las mentiras más grandes del universo, pero no por ello voy a obligarlos a todos a callarse, y lo mismo ocurre con las publicidades que afirman que te harán perder kilos o que prometen colocar cabello en un tu calva cabeza, o incluso, con los políticos que dicen que se van a cambiar el nombre si hay niños en la calle o que construirá millones de viviendas (como Chávez) o cerrar centros de tortura o una reforma migratoria (Como Obama).

Tantas mentiras nos rondan, y la única que se dignan a atacar es la prensa crítica. Y yo prefiero una prensa que critique al poder y no que la complazca.


22 de abril de 2012

Día de la Tierra: "La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos"


Conmemorando el día de la Tierra, les traigo la famosa carta del Jefe Seattle, que fija el precedente para lo que se conoce ahora como "desarrollo sustentable": un desarrollo económico que no afecte a las generaciones futuras.

No agrego más, sólo lean!!

CARTA DEL JEFE PIEL ROJA DE SEATTLE, COMO RESPUESTA A LA PETICIÓN DE COMPRA DE SUS TIERRAS, QUE LE HIZO EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS en 1854*

Jefe de los Caras Pálidas:

¿Cómo se puede comprar el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extravagante.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que ustedes se propongan comprarlos? Mi pueblo considera que cada elemento de este territorio es sagrado. Cada pino brillante que está naciendo, cada grano de arena en las playas de los ríos, de los arroyos; cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada colina, y hasta el sonido de los insectos son cosas sagradas para la mentalidad y las tradiciones de mi Pueblo.

La savia circula dentro de los árboles llevando consigo la memoria de los Pieles Rojas. Los Caras Pálidas olvidan a su nación cuando mueren y emprenden el viaje hacia las estrellas. No sucede igual con nuestros muertos, nunca olvidan a nuestra tierra madre. Nosotros somos parte de la tierra. Y la tierra es parte de nosotros. Las flores que aromatizan el aire son nuestras hermanas. El venado, el caballo y el águila también son nuestros hermanos. Los desfiladeros, los pastizales húmedos, el calor del cuerpo del caballo o el nuestro forman un todo único.

Por lo antes dicho, creo que el jefe de los Caras Pálidas pide demasiado al querer comprarnos nuestras tierras.

El Jefe de los Caras Pálidas dice que al venderle nuestras tierras él nos reservaría un lugar donde podamos vivir cómodamente. Y que él se convertiría en nuestro padre. Pero no podemos aceptar su oferta porque para nosotros esta tierra es sagrada.

El agua que circula por los ríos y los arroyos de nuestro territorio no es sólo agua, es también la sangre de nuestros ancestros.
Si les vendiéramos nuestra tierra tendrían que tratarla como sagrada, y esto mismo tendrían que enseñarle a sus hijos.

Los Caras Pálidas no entienden nuestro modo de vida. Los Caras Pálidas no conocen las diferencias entre dos terrones. Ustedes son extranjeros que llegan por la noche a usurpar de la tierra lo que necesitan. No tratan a la tierra como hermana, sino como enemiga. Ustedes conquistan territorios y luego los abandonan, dejando ahí a sus muertos sin que les importe nada. La tierra secuestra a los hijos de los Caras Pálidas, a ella tampoco le importan ustedes.

Los Caras Pálidas tratan a la tierra madre y al cielo padre como si fueran simples cosas que se compran, como si fueran cuantas de collares que intercambian por otros objetos. El apetito de los Caras Pálidas terminará devorando todo lo que hay en las tierras hasta convertirlas en desiertos.
Nuestro modo de vida es muy diferente al de ustedes. Los ojos de los Pieles Rojas se llenan de vergüenza cuando visitan las poblaciones de los Caras Pálidas. Tal vez esto se deba a que nosotros somos silvestres y no los entendemos a ustedes.

En las poblaciones de los Caras Pálidas no hay tranquilidad, ahí no puede oírse el abrir de las hojas primaverales ni el aleteo de los insectos. Eso lo descubrimos porque somos silvestres. El ruido de sus poblaciones insulta a nuestros oídos. ¿Para qué le sirve la vida al ser humano si no puede escuchar el canto solitario del pájaro chotacabras?; ¿si no puede oír la algarabía nocturna de las ranas al borde de los estanques? Como Piel Roja no entiendo a los Caras Pálidas. Nosotros tenemos preferencias por los vientos suaves que susurran sobre los estanques, por los aromas de este límpido viento, por la llovizna del medio día o por el ambiente que los pinos aromatizan.

Para los Pieles Rojas el aire es de un valor incalculable, ya que todos los seres compartimos el mismo aliento, todos: los árboles, los animales, los hombres. Los caras Pálidas no tienen conciencia del aire que respiran, son moribundos insensibles a lo pestilente.

Si les vendiéramos nuestras tierras, deben saber que el aire tiene un inmenso valor, deben entender que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El primer soplo de vida que recibieron nuestros abuelos vino de ese aliento.

Si les vendiéramos nuestras tierras tienen que tratarlas como sagradas. En estas tierras hasta los Caras Pálidas pueden disfrutar del viento que aromatiza las praderas.

Si les vendiéramos las tierras ustedes deben tratar a los animales como hermanos. Yo he visto a miles de búfalos en descomposición en los campos.

Los Caras Pálidas matan búfalos con sus trenes y ahí los dejan tirados, no los matan para comerlos. No entiendo cómo los Caras Pálidas le conceden más valor a una máquina humeante que a un búfalo.

Si todos los animales fueran exterminados, el hombre también perecería entre una enorme soledad espiritual. El destino de los animales es el mismo que el de los hombres. Todo se armoniza.

Ustedes tienen que enseñarle a sus hijos que el suelo que pisan contiene las cenizas de nuestros ancestros. Que la tierra se enriquece con las vidas de nuestros semejantes. La tierra tiene que ser respetada.

Enseñen a sus hijos lo que los nuestros ya saben: que la tierra es nuestra madre. Lo que la tierra padezca, será padecido por sus hijos. Cuando los hombres escupen al suelo, se escupen ellos mismos.

Nosotros estamos seguros de esto: la tierra no es del hombre, sino que el hombre es de la tierra. Nosotros lo sabemos. Todo se armoniza, como la sangre que emparenta a los hombres. Todo se armoniza.

El hombre no teje el destino de la vida. El hombre es sólo una hebra en ese tejido. Lo que haga en el tejido se lo hace a sí mismo. El Cara Pálida no escapa a ese destino, aunque hable con su Dios como si fuera su amigo.

A pesar de todo, tal vez los Pieles Rojas y los Caras Pálidas seamos hermanos, pero eso ya se verá después. Nosotros sabemos algo que los Caras Pálidas descubrirán algún día: ellos y nosotros veneramos al mismo Dios. Ustedes creen que su Dios les pertenece del mismo modo que quieren poseer nuestras tierras, pero no es así. Dios es de todos los hombres y su compasión se extiende por igual entre Pieles Rojas y Caras Pálidas. Dios estima mucho a esta tierra y quien la dañe provocará la furia del Creador.

Tal vez los Caras Pálidas se extingan antes que las otras tribus. Está bien, sigan infectando sus lechos y cualquier día despertarán ahogándose entre sus propios desperdicios. Ustedes avanzarán llenos de gloria hacia su propia destrucción alentados por la fuerza del Dios que los trajo a estos lugares y que les ha dado cierta potestad quien sabe por qué designio.

Para nosotros es un misterio que ustedes estén aquí, pues aún no entendemos por qué exterminan a los búfalos, ni por qué doman a los caballos que por naturaleza son salvajes, ni por qué hieren los recónditos lugares de los bosques con sus alientos, ni por qué destruyen los paisajes con tantos cables parlantes.

¿Qué ha sucedido con las plantas? Están destruidas.
¿Qué ha sucedido con el águila? Ha desaparecido.
De hoy en adelante la vida ha terminado. Ahora empieza la sobrevivencia.
*Traducción: José Vicente Anaya.

21 de abril de 2012

La Maldad y la Autoridad

Hace poco vi un documental en Discovery Channel, de la serie llamada "Curiosidad", cuyo capitulo está titulado "¿Qué es la maldad?", y en cierto modo, confirmaba muchas cosas de las que ya pensaba.

La esencia del video es ver hasta que punto puede el ser humano llegar a hacer cosas muy crueles a los demás. La gran conclusión que quiero resaltar es que hay una relación muy estrecha entre la autoridad y la maldad, debido a que el ser humano promedio -contrario a lo que se cree- no desea hacerle ningún daño otro, pero en cuanto entra la figura de la autoridad, bien sea esta política, religiosa, científica, o lo que sea, se está mucho más dispuesto a realizar actos muy crueles hacia los demás. Incluso, en el mismo documental, se demuestra como un acto de rebeldía hacia la autoridad puede influir en los demás para no hacer daño a otro.

No voy a negar que quizás haya una predisposición genética para la maldad, sin embargo, no es tan decisiva.

Obviamente, como anarco, este es el tipo de temas que me atraen pues se derrumban algunos mitos, no solamente el de la "autoridad como mal necesario (y por lo tanto, positivo)", sino la de que el ser humano es "malo por naturaleza". Esta es una invitación a la reflexión.

No digo más, abajo el documental completo.


[Discovery] CURIOSIDAD 13 - Que es Maldad por zeth3047

PD: Esto es casi un post de relleno, pues por mezcla de otras ocupaciones y flojera, no he escrito nada nuevo, y ojalá pudiera decir que es por falta de temas...

2 de abril de 2012

Ni para uno, ni para otro.

Ahora hay un tema muy "candente" entre la Argentina y el Reino Unido, y ese es el conflicto por las islas Malvinas o Falkland. Desde el punto de vista latinoamericano la posición es clara: "apoyo a la Argentina". Sin embargo, desde el punto de vista europeo: "apoyo al Reino Unido". Lo gracioso es la posición neutral de los Estados Unidos, que siendo aliado del Reino Unido (y la OTAN), tampoco desea contrariar a sus vecinos continentales, con quienes tiene acuerdos internacionales que le obligan a la defensa continental mutua, como el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, también conocido como TIAR.

En Blanco la famosa "Zona en Reclamación"
por parte de Venezuela
Pero ese no es el único conflicto territorial que hay en América. Desde el punto de vista venezolano, también se encuentra la "Zona en Reclamación" o la Guayana Esequiba, que también fue anexada por el Reino Unido en el siglo XIX. Otro conflicto muy recurrente, del cual el Reino Unido participó indirectamente, es el que hay entre Bolivia y Chile por las zonas del Atacama, donde los primeros perdieron su salida al mar después de la Guerra del Pacífico.

Pero yo no estoy aquí para hablar de historia. Tanto en las situaciones antes mencionadas, como en cualquier otro conflicto territorial, vamos a notar que la palabra "soberanía" empieza a surgir, en especial para las partes perdedoras del conflicto. De aquí, vamos a ver como soberanía la "autodeterminación de una nación sin injerencia extranjera", cosa que también se le conoce con el nombre romántico de la "autodeterminación de los pueblos".

Como siempre, yo estoy del lado de la polémica, pues no comparto la posición argentina, ni la venezolana, ni la boliviana, ni de cualquier otro perdedor territorial; ni mucho menos estoy del lado de las potencias "usurpadoras". Estoy es del lado de las personas que viven en dichos territorios y cuya opinión les debe ser respetada.

Quizás, es verdad, dichas tierras fueron usurpadas, pero con el pasar del tiempo las costumbres y las instituciones de dichos territorios ya no son las mismas de la nación reclamante. Un isleño (gentilicio del habitante de las Malvinas. También se les conoce como "kelpers"), no se identifica a sí mismo como argentino, sino como británico. Un guyanés no se identifica a sí mismo como venezolano, sino como guyanés. Y apuesto que puedo decir lo mismo sobre los habitantes del Atacama, o inclusive, de los estadounidenses que viven en los territorios que le arrebataron a México. Y cuando una potencia extranjera tiene la pretensión de imponer su propia cultura e instituciones a otro pueblo, eso, amigos, es lo que llaman "colonialismo" e "imperialismo", sin importar si este país es o no una gran potencia.

Si esto no fuera así: ¿Cual es la pretensión argentina sobre las Malvinas? ¿Van a obligar a sus habitantes a ser de un país al cual no quieren pertenecer? ¿Los van a expulsar de la isla? ¿No es una falta de respeto hacia los habitantes de la isla pedir una negociación con el Reino Unido sin tomar en cuenta la posición de sus habitantes?

El caso argentino para reclamar las islas tiene un trasfondo político interno, y no es más que una excusa para exaltar los nacionalismos, y hacer que la gente olvide los problemas internos que de verdad importan para los argentinos. Y no sólo eso, subyace el importante interés económico por el reciente descubrimiento de grandes reservas petroleras en los mares cercanos a las islas.

Eso de reclamar por tierras que solían ser propias, me resulta muy irónico, porque de acuerdo a dicho razonamiento, todos los Estados americanos deberían ceder los territorios antes pertenecientes a los indígenas del lugar. Cosa que no va a ocurrir nunca en ningún Estado (Recuerdo el caso de la nación Mapuche, que afectaría a Chile y Argentina; y el caso de la Guerra de la Triple Alianza, donde Argentina tomó parte del territorio paraguayo). Por lo que esto sería un argumento bastante hipócrita.

Todo esto es como si se hubiese olvidado que el término "soberanía" es un término europeo, que tuvo auge en el siglo XIX, y con el cual estos imperios justificaban sus territorios en ultramar y, de ese modo, evitar que otro imperio se haga con posesión de ellas. Pero este es un término "pasado de moda", pues con lo que se conoce con el nombre de Derechos Humanos, los intereses de la humanidad son más importantes que los intereses del Estado.

Pienso que la pretensión argentina de negociar con el Reino Unido en el caso de las Malvinas, viola el principio de autodeterminación de los pueblos, pues viola claramente la autodeterminación de los isleños; y en caso de que el Reino Unido acepte una negociación, también incurriría en lo mismo. La decisión que importa está en las islas Malvinas, y no fuera de ellas. Y de igual modo, pienso lo mismo sobre el caso venezolano y Guayana, o sobre el caso boliviano, o cualquier otro. Sin embargo, yo, que vivo en Venezuela, al decir esto, muy probablemente me van a llamar de todos los colores, y en especial con el adjetivo de apátrida, cosa que también ocurrirá en la Argentina. Esto ya hace obvio que el nacionalismo es una forma de pensamiento único, donde aquel que piense distinto, debe ser rechazado.

Ahora bien, ese fue mi punto de vista como internacionalista, pues desde mi punto de vista anárquico, debo decir que estoy contra todo Estado, y eso incluye al argentino, al británico y a un posible Estado Isleño. Nadie tiene derechos sobre ningún territorio, por lo tanto, sí, los que me llamen apátrida no se equivocan, porque un anarquista pertenece al mundo y no a un pedazo de tierra. Por eso, realmente mi posición es "ni para uno, ni para otro".
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