La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

23 de abril de 2013

¿Sólo el Estado viola los derechos humanos? Necesidad de una nueva visión


Hace poco me dediqué a estudiar las distintas concepciones que fundamentan la naturaleza de los derechos humanos. Tenía la preocupación sobre si distintas concepciones o visiones sobre los derechos humanos podía tener algún efecto en su protección, garantía o justiciabilidad. Ante lo cual he podido concluir que sí.

En el plano de lo ideal, la perspectiva que garantizaría más la protección de los derechos humanos sería la visión iusnaturalista, aquella que nos dice que los derechos humanos son naturales y inherentes a la persona humana. Pero, si nos vamos al plano de los hechos, vemos que realmente no se actúa como si los derechos humanos fueran como tales.

Y para comprobar esto sólo basta ir a un debate que ya muchos consideran agotado, pero que para otros no, y eso es: ¿Quién es el sujeto violador de los derechos humanos? ¿Sólo el Estado como lo sugiere la doctrina ortodoxa? Si decimos que sólo el Estado puede violar los derechos humanos, entonces estamos reconociendo que los derechos humanos son positivos (reconocidos por una norma), ya que de ser naturales e inherentes al ser humano, entonces los derechos humanos se pueden violar aún en la ausencia del Estado, o incluso, cuando los Estados aún no estaban constituidos como tales, por ejemplo, en la Edad de piedra. Incluso, hay derechos que no son realmente innatos o inherentes a nosotros, como lo podrían ser algunos de los derechos económicos, sociales y culturales, ya que ninguno de nosotros nace con una vivienda, con un trabajo o con educación bajo el brazo. Sin duda, dichos derechos son esenciales para el desarrollo integral del ser humano, sin embargo, no nos son inherentes como si lo es la libertad de expresión o la necesidad de seguridad personal. Si los derechos humanos son naturales, entonces cualquier persona (natural o jurídica) puede violarlos. Pero de acuerdo a las tesis actuales esto no es así.

Quizás para resolver esta diatriba sea necesario definir con exactitud: ¿Qué es el Estado? ¿No somos los ciudadanos parte del Estado? Muy genéricamente se suele definir como elementos integradores del Estado al “Gobierno, territorio y población”. De ahí podríamos inferir que sin población, no hay Estado, puesto que son parte del mismo. ¿Eso no podría insinuar también que los ciudadanos, como parte integradora y necesaria del Estado, también son posibles violadores de derechos humanos? El concepto de Estado es muy amplio, e incluye una gran cantidad de elementos, así que en lugar de decir que sólo el Estado puede violar los derechos humanos, sería mucho más correcto decir que sólo los funcionarios públicos violan los derechos humanos, sin acudir a un ente abstracto como el Estado.

Sin embargo, considero esta concepción de que sólo los funcionarios públicos violan los derechos humanos como poco garantista, ya que se presume la eternidad o hasta omnipresencia del Estado. ¿Qué sucedería si ocurre algún hecho terrible a una persona, en algún lugar del mundo donde no exista un Estado constituido, y por lo tanto, carece de normas internas y, ni mucho menos, de ratificaciones a tratados internacionales y que tampoco sea posible aplicar el derecho internacional humanitario o el derecho penal internacional? De acuerdo al iusnaturalismo, sería posible su justiciabilidad, sólo por ser una persona humana; pero de acuerdo al efecto vertical de los derechos humanos, no habría solución posible. Esto deja una laguna jurídica que, aunque poco plausible, ya que casi la gran parte del territorio planetario está bajo el control de algún Estado, puede ser una amenaza latente en el futuro.

Quizás parte del problema yace en la interpretación histórica que se hace sobre los derechos humanos, viéndose sólo como reivindicaciones que se han hecho frente al Estado. Sin embargo, las primeras revoluciones políticas y sociales, de los siglos XVIII, XIX y XX, no eran exclusivamente exigencias que se hicieron frente al Estado, sino frente a toda autoridad. La revolución francesa no sólo denunció los atropellos de la monarquía francesa, sino también los de la Iglesia. Los trabajadores de Haymarket en Chicago no sólo exigían una reducción de la jornada laboral al Estado norteamericano, sino por sobre todo a sus patronos. Muchas reivindicaciones se hacen, también, de ciudadanos frente a empresas, de obreros frente a empresarios, de mujeres a hombres, de negros a blancos, de indígenas a colonos, que no son funcionarios del Estado, pero que podían gozar de una posición de autoridad o de poder, quizás no político, pero sí económico, social o religioso, que les permitiera cometer abusos. De ese modo, se denota que los derechos se exigen no sólo frente al Estado, sino frente a toda autoridad, por lo que sería mucho más garantista reconocer que los derechos humanos son violados por cualquier sujeto en una posición de autoridad. Esto, sin embargo, no quiere decir el menosprecio de la responsabilidad del Estado, quien sigue siendo quien debe investigar y sancionar las violaciones a los derechos humanos.

Habría muchos conceptos que revisar y analizar, y no sólo los términos “Estado” y “autoridad”, sino también el de dignidad, sobre la cual se suele fundamentar los derechos humanos. En la actualidad, incluso en el derecho positivo se entiende la dignidad como una cualidad universal, lo cual es cierto, porque todos gozamos de dignidad, sin embargo no todos la entendemos por igual. Lo que es digno y lo que no lo es, no sólo puede variar de cultura en cultura, sino de persona a persona. No es igual la dignidad de un samurái que la de un indígena, ni es igual la dignidad de un musulmán que la de un occidental. Es por tanto un término ambiguo, que da para muchos equívocos, y sería necesario encontrar un término más universal que englobe, no solo a todas las culturas, sino a todas las personas.

Todos estos son razonamientos que pretenden abrir el debate y, de ser posible, generar polémica con el fin que todos los defensores de Derechos Humanos pretendemos: garantizar un mundo más justo.

17 de abril de 2013

¿Cómo está la situación del país? Mi perspectiva


Me hicieron esa pregunta desde Colombia. Según mi perspectiva, y muy resumidamente: ¿Cómo está la situación del país?

Desde mi perspectiva, son dos grupos burgueses que luchan por quien se queda con el pastel. Ninguno es realmente mejor que el otro. Pero el abuso de poder la boliburguesía ha sido más que brutal, más que los gobiernos anteriores, que al menos se turnaban cada 5 años para hacer desastres.

Durante estos días, se puede decir que todo funciona con normalidad, pero a la vez hay un ambiente de tensa calma. Poca afluencia en las calles, clases suspendidas hasta la próxima semana, algunos comercios cerraron más temprano.

La sociedad se nota más dividida que nunca, ya hay familias y amigos que no se hablan por razones políticas, y los resultados del domingo lo confirman y lo empeoran.

Los medios de comunicación solo hablan de sus propios intereses, lo cual no sorprende. Hoy mismo me entero de que los medios del Estado mintieron, con historias fabulosas, de ataques e incendios a hospitales, llamados CDI (Centro de Diagnóstico Integral).

Para mi lo más probable es que Capriles haya perdido, y creo que sería mejor para la paz que reconocieran los resultados, pero ellos también tienen el interés de no quedar como "cobardes" ante sus 7 millones. Ya que son usuales los "lo compraron para que no dijera nada", después de una elección. Así que es posible que sea un show de la oposición, o quizás sea sincero que creen que ganaron las elecciones.

Tampoco parece que se fuera a realizar el conteo de los votos, y hasta ahora todos los poderes públicos se niegan o dan malas excusas para no hacerlo... Como decir que no se pueden contar los votos porque eso no existe, como Santa Claus o el hombre de las nieves. Y el gobierno ha respondido a la radicalización de la oposición con más radicalización, quizás por la misma razón de que no quedar mal ante su gente.

En fin, hasta ahora todo está más bien en calma, creo que el verdadero conflicto surgirá si el CNE se niega rotundamente al conteo total de los votos, ya que eso olería a fraude...

15 de abril de 2013

Venezuela: De cómo enchufarse para terminar colgando de un hilo


Hoy Venezuela amaneció más entretenida que nunca... Al menos para quien es analista político. El oficialismo tiene una victoria con sabor a derrota (o como diría Chávez: "victoria pírrica" y "de mierda"); mientras que la oposición tiene una derrota con sabor a victoria. Y es que se puede comprobar una clara tendencia desde la últimas elecciones: la oposición aumenta sus números y el oficialismo los baja.

Lo mas impresionante sigue siendo que a pesar del enorme capital político, institucional, informativo y organizativo que tenía el oficialismo, sólo lograron un poco más de un punto porcentual de diferencia, y contradiciendo totalmente lo que afirmaban las encuestas hace unas pocas semanas. Del otro lado, también es impresionante como, viniendo de abajo en las encuestas, tanto la oposición en general como su candidato hicieron una muy buena campaña en los 10 días que duró, y que evidentemente logró arrebatarle votos al chavismo.

La victoria del chavismo es también un castigo y una amenaza para Maduro. Es decir, ¿Cómo puedes perder hasta 10 puntos de ventaja en tan sólo unos pocos días? Esto se va a debatir en lo interno del chavismo, y seguramente algunos querrán hacer rodar cabezas, entre ellas seguramente la de Maduro. Su show cuasi-religioso y reiteradas metidas de pata desanimaron a muchos. El chavismo nunca ha sido precisamente homogéneo, y este dudoso liderazgo pírrico de Maduro sólo va a acentuar las diferencias dentro del chavismo.

Por esto, si por mi hubiese sido, y con una visión a largo plazo, era mejor dejarse perder, tanto para una como otra tendencia. Y esto dado que quien recibiera el poder, le iba a costar mucho gobernar, dado que este país tiene una tendencia muy alta a la conflictividad social. Una victoria de la oposición, habría servido para demostrar la certeza de los argumentos del chavismo, cuyas políticas liberales podrían haber acentuado la desigualdad social o no resuelto nada, y por lo tanto, la "revolución" y el "no volverán" hubiese sido más necesario que nunca. Sin embargo, el escenario no es ese. A partir de ahora toda la conflictividad social será capitalizada y tomada como demostración del argumento opositor. Así, el oficialismo sólo puede ir en declive, y la oposición en aumento. Pero claro, para ver eso tienes que ser una mente maestra y maligna como yo... y dispuesto a ceder espacios (cosa imposible para un enchufado) y tener paciencia. Capriles y el resto de la oposición no confía en los resultados, los desconocen, lo que aumenta la conflictividad social. Yo dudo que hubo fraude en el proceso electoral, aunque tampoco lo creo imposible. Sin embargo, me parece más sensato, por parte de la oposición, sentarse a esperar a que el oficialismo colapse sobre sí mismo, lo cual será más temprano que tarde. Pero la posición opositora es comprensible, lo irresponsable es que el chavismo se niegue a un conteo manual de los votos, dado que no sólo le quitas la tranquilidad a una facción opuesta, sino que también a la propia.

Ya el chavismo no puede reducir a la oposición como oligarquías, clase privilegiada o agentes imperialistas de la CIA. La mitad de la población no puede ser enteramente oligárquica, y con tantos recortes dudo que EE.UU. tenga presupuesto para tantos agentes de la CIA (Muchos por acá seguimos esperando nuestros cheques). Lo cual evidencia también que en Venezuela no se puede hablar de lucha de clases y ni siquiera de conciencia de clase. Es una vulgar "democracia representativa" como cualquier otra.

Con este resultado, en los próximos 6 años el chavismo se verá menos animado a realizar elecciones. Con Chávez se concurría a las urnas prácticamente cada año, pero el riesgo de resultados adversos no animará al oficialismo para, por ejemplo, llamar a un nuevo referéndum constitucional. En cambio, del lado opositor, el referendum revocatorio contra Maduro está prácticamente cantado pasado la mitad del periodo, y de continuar la tendencia, muy posiblemente perderá el referéndum. Pero no llega hasta ahí, y solo como juego mental, la oposición podría animarse también a llamar a una Asamblea Constituyente que, en cierto modo, sería el mejor modo de lograr una seria división de los poderes y acabar con la dominación partidista del Estado.

En fin, Venezuela es el paraíso de los analistas políticos y el terror de las encuestadoras. Creo que todas las encuestadoras son perdedoras... ¿Y qué pasó con las Comunas? ¿Murieron con Chávez?

9 de abril de 2013

Declaración regional por el Día Mundial de Acción Contra el Gasto Militar


No más armas para Latinoamérica

Declaración regional por el Día Mundial de Acción Contra el Gasto Militar


El 15 de abril se celebrará el Día Mundial Contra el Gasto Militar, iniciativa coordinada por la Oficina Internacional de la Paz (IPB por sus siglas en inglés). Las organizaciones por la paz en Latinoamérica, provenientes de distintas y diversas historias y culturas, con una larga trayectoria de apuesta por la resolución noviolenta de los conflictos, nos sumamos a este día y decimos: No más armas para Latinoamérica.

El gasto militar sigue siendo una de las grandes falencias de las democracias en Latinoamérica. Aunque por muchos años a nivel regional no se han vivido conflictos armados entre países, el gasto militar ha mantenido una curva ascendente. La justificación de este gasto militar tiene que ver con el concepto de disuasión militar: los países armados previenen ser atacados militarmente y por lo tanto previenen la necesidad de usar tales armas. Esta justificación cada vez tiene menos razón de ser, ya que la cooperación regional es cada vez más importante. Alianzas como el UNASUR confirman la interdependencia entre los países, especialmente en términos económicos. El megaproyecto IIRSA (Integración de Infraestructura Regional de Sur América), con sus nefastas consecuencias para las comunidades y el medioambiente, es otro ejemplo de esta integración, que confirma que América Latina está muy lejos de la posibilidad de conflictos armados entre países en la región.

El gasto militar en Latinoamérica sufrió un gran aumento en la década de los 80, estrechamente relacionado al período de la guerra fría. Es un hecho que históricamente EEUU ha jugado un rol intervencionista en Latinoamérica y ha tratado de influenciar económica, política y militarmente la región, y todavía mantiene claros intereses en la región, que se manifiestan de forma más brutal en la ayuda militar a Colombia. La llamada “guerra a las drogas” y la existencia de bases militares de EEUU en el continente. Al mismo tiempo EEUU mantiene estrechas relaciones económicas con muchos países del continente haciendo poco probable una intervención militar. Sin embargo, EEUU no es el único país con fuerte interés en la región. Europa y Rusia también tienen grandes intereses, especialmente económicos. Esto lo demuestra el hecho de que en los últimos diez años es Rusia y no EEUU quien ha vendido más armas a países en Latinoamérica. Entre el 2000 y el 2009 Rusia exportó armas por una cifra de 2308 millones de dólares, estando EEUU en segundo lugar con 2177 millones de dólares, a ellos le siguen Holanda 1201 millones de dólares y Francia 1107 millones de dólares. (Fuente SIPRI)

Es bien conocido el uso de armas para la represión interna en el continente. La historia de dictaduras militares es un vívido recuerdo de cómo las armas han sido usadas para la represión interna más que para la defensa de un enemigo externo, muchas veces construido y no real. El golpe de Estado en Honduras y el golpe parlamentario en Paraguay nos recuerdan que prácticas golpistas todavía son una realidad. Aunque ya no contemos con dictaduras militares en la región desde hace dos décadas, las armas siguen siendo usadas para la represión interna. En particular contra comunidades indígenas en defensa de sus tierras y en lucha contra proyectos extractivistas, como también contra movimientos sociales, que casi como un fenómeno generalizado son fuertemente criminalizados. La militarización de las policías y el aumento de policías privadas no hacen más que intensificar la violencia en las calles de nuestros países.

Un fenómeno generalizado también es la creciente militarización de la asistencia humanitaria, pasando al ámbito militar labores históricamente denominadas civiles. Por ejemplo el incremento del uso de fuerzas
militares para enfrentar catástrofes naturales o para el control migratorio, son parte de la justificación del gasto militar.

A nivel regional, Brasil lleva la delantera en cuanto a producción militar. Este país se ha convertido en líder mundial particularmente en la producción aeronáutica militar. A nivel de importación militar los países que más han gastado en compra de arsenal militar en la última década son: Chile (3748 millones de dólares), Venezuela (2570 millones de dólares), Colombia (1377 millones de dólares) y Brasil (1293). (Fuente SIPRI)

Todo esto nos hace decir hoy más que nunca: no gastemos más en armas que no hacen más que ir en contra de nuestros pueblos y hace que las gigantescas sumas de dinero que van al gasto militar no puedan ser usadas para el gasto social, tan necesario en nuestra región.

Te invitamos a sumarte al Día Mundial de Acción Contra el Gasto Militar el 15 de abril y junt@s decir No más armas para Latinoamérica!

Si tú, o tu organización desean suscribirla, envien un email a :info@wri-irg.org

Firman:
•Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG)
•Acción Colectiva de Objetores y Objetoras de Conciencia (ACOOC) (Colombia)
•El Periódico El Libertario (Venezuela)
•Laboratorio de Paz (Venezuela)
•Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea)
(Venezuela)
•Servicio Paz y Justicia (Serpaj) (Ecuador)
•Servicio Paz y Justicia (Serpaj) (Paraguay)
•Movimiento de Objeción de Conciencia (Paraguay)
•Grupo de Afinidad Caracolito de Asunción (Paraguay)
•Grupo Libertario Antimilitarista Ni Casco Ni Uniforme (Chile)
•Pelao Carvallo (Comité Ejecutivo de la IRG, Articulación Curuguaty,
Paraguay)
•Rafael Uzcategui (Consejero IRG, El Libertario, Venezuela)
•Howard Clark (presidente de la IRG, España)
•Lexys Rendón (El Libertario, Venezuela)
•Igor Seke (objetor de conciencia, México)
•Javier Gárate (oficina IRG, Inglaterra)
•Paola Vanessa Salcedo Medina (Venezuela)
•Lali Armengol Argemí
•Marina Legaz Bursuk (Argentina)
•Guillermo Useche
•Daniel Cabezas Sánchez (Venezuela)
•Dan Contreras (profesor de Historia e investigador, Chile)
•Diana Lorena González Rivarola
•Lorena Callejas Chavez (Colombia)
•Juan Carlos Obando (Realizador de Vídeo, Ecuador)
•Migdalia Valdez
•Marcelo Alexis Navarrete Molina
•Tibisay Puerta Escobar (Trabajadora Social, COLOMBIA)
•Yeidy Rosa (Puerto Rico)
•Víctor Camacho (Venezuela)

2 de abril de 2013

EE.UU, las dos Coreas y el juego de la gallina

Corea del Norte recientemente se declaró a sí misma en "Estado de Guerra" con "el Sur". Lo cual, irónicamente, no se entiende muy bien que quiere decir eso. Más exactamente, el comunicado oficial expresó: "Desde ahora, las relaciones norte-sur entrarán en estado de guerra y los asuntos que surjan entre el norte y el sur serán tratados de acuerdo con ello" y promete "acciones físicas severas" contra "cualquier acto provocativo"(1). Técnicamente, las dos Coreas nunca han dejado de estar en guerra. En 1953 se firmó un armisticio entre ambas naciones, un sencillo cese de las hostilidades, pero el cual nunca culminó con un tratado de paz.

En fin, ese "Estado de Guerra" se puede traducir como un "Sigue así y te jodo"... pero un poco más diplomático.

Aunque los norcoreanos están -para expresarlo en términos académicos- chiflados; en realidad, EE.UU. es el culpable de la escalada de conflicto que se está presentando en la península coreana. Los norcoreanos ven como una amenaza a su seguridad las recientes practicas y maniobras militares conjuntas con Corea del Sur, lo cual es perfectamente comprensible. Esgrimir que Corea del Norte no debe preocuparse por dichas practicas militares, es como que EE.UU. y Colombia vayan a estar muy felices de una practica militar conjunta entre Rusia y Venezuela, lo cual, por cierto, ya ocurrió en el 2008 (En tiempos de Uribe y Bush)... y que los gringos dijeron que vigilarían de cerca (2)(3). Por lo que esto es una clara provocación estadounidense. La agresividad de Pyongyang se debe a una búsqueda de obtener concesiones por parte de las potencias, como por ejemplo, un posible levantamiento de las sanciones o, al menos, obligarlos a sentarse a negociar; pero sin duda quien les ha dado la excusa perfecta para ello han sido precisamente los EE.UU.

Corea del Norte pertenece al club nuclear. Las armas nucleares son en sí mismas inútiles, ya que realmente no están para ser utilizadas, y cumplen más una función de disuasión política o militar que para explotar todo lo que existe. De hecho, hay como un principio tácito que dice que no se debe agredir a un país con armas de destrucción masiva (De ahí que la invasión a Irak carezca de sentido). Sin embargo, EE.UU. está provocando la escalada de conflicto, en vista de que está demostrando que poseer dichas armas no tiene un efecto disuasorio en ellos. Eso supondría el riesgo de acorralar a los norcoreanos hasta que se sientan obligados a usar realmente las armas nucleares para demostrar que respaldan sus palabras con hechos, lo cual evidentemente sería muy grave. Sería suicida para el gobierno de Pyongyang, ya que la respuesta militar a nivel internacional sería inmediata y conduciría a su derrocamiento, pero es el escenario al que se puede dirigir.

Esto es como el famoso juego de la gallina, que forma parte de la teoría de juegos. El juego de la gallina son dos jóvenes que conducen cada uno un auto, y que lo dirigen velozmente el uno hacia el otro. Y para demostrar su valentía, el perdedor será el que gire primero para evitar la colisión, y el ganador el que se mantenga en su rumbo. Cada jugador tiene como objetivo ganar, y por lo tanto confían en la racionalidad del otro, para que sea el otro quien se aparte del camino. Así, aparentemente gana el que esté más loco, el menos racional. Y de no rendirse ninguno, el escenario sería catastrófico para ambos: ambos ganadores pero ambos muertos. De ahí que sea más sabio retirarse, sin importar las consecuencias.

Por ahora, esto no pareciera ir más allá de la retórica, puesto que Pyongyang no podría librar una guerra de esa magnitud, a pesar de su enorme ejército, ya que se cree que su equipamiento militar data de la Guerra Fría; y porque no tiene ningún país aliado que lo pueda respaldar, ni siquiera China y Rusia (los que en verdad importan), por lo que no hay un riesgo de una Tercera Guerra Mundial. Pero, a un gato, cuando lo acorralas en una esquina, su instinto de supervivencia le indica que hay que luchar, y se vuelve peligroso, y ese es el escenario a evitar. Quizás no acudan a su armamento nuclear, pero ese no sería el único modo que tendrían los norcoreanos de hacer daño e intimidar.

Ahora esperar. Esos son los posibles escenarios, y ya veremos que tan "racionales" son los jugadores...


Notas:
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