La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

28 de enero de 2014

El Capitalismo "Amigable"

El capitalismo está evolucionando. Bueno, quizás no el capitalismo per se, sino sus proponentes y los modos en que éste se desarrolla.

Pero antes les hecho un cuento. Hace unas semanas me encontré un artículo donde se afirma que uno de los mejores modos de acabar con la pobreza es darle dinero a la gente (léelo aquí), incluso sin ningún tipo de compromiso u obligación. Este interesante artículo, aunque a muchos les pueda oler a socialismo, en realidad es muy liberal, quizás keynesiano. El darle el dinero a la gente para que resuelva sus problemas es un modo más eficiente de ejercer el gasto público, ya que un burócrata no puede saber más que yo lo que es mejor para mi (El burócrata no dirá lo mismo). Pero no sólo eso, ayudar al pobre o al excluído a superarse, le permite a éste insertarse más rápidamente en la sociedad de consumo.

El modelo de negocios de Google es quizás el mejor ejemplo. ¿Por qué Google regala Android? ¿Por qué quieren regalar Wi-Fi a zonas pobres del mundo? La respuesta se puede resumir así: Es como si yo, que soy vendedor de alimento para perros, te regalara un perrito, porque sé que en algún momento de la vida te verás en la necesidad de comprarme algún producto. Google te regala un medio y te genera una necesidad de la cual ellos pueden tener ganancias. Así funciona el modelo de Google, que es más que obvio que es muy exitoso (Por el creciente poder que tienen, el potencial de Google da más miedo que Monsanto).

Por ese mismo sentido van las empresas "verdes". Las empresas van entendiendo que viven en un mundo de recursos escasos, donde no sólo reconocen que sus actividades generan un impacto que afecta nuestra supervivencia, sino que éste problema lo convierten en una oportunidad para desarrollar sistemas que aprovechen más eficientemente los recursos, y así reduciendo costos... Ah, y quizás vendiendo un poco más caros los productos porque son "verdes".

Esto, sin embargo, no quiere decir que a estas personas, a Google y compañía, no tengan sinceros sentimientos de solidaridad para con los excluídos o el ambiente (No estoy de acuerdo con la imagen de que todo "gran empresario" es un ser malvado, al menos no conscientemente), sino que estas son soluciones que realmente no cambian el modelo de sociedad en la que vivimos, sino que la profundizan todavía más.

El sistema capitalista evoluciona superando prejuicios conservadores de antaño. Dejar excluídos a los negros y las mujeres, no sería un buen negocio en estos tiempos. Lo mismo ocurre ahora con los pobres y el tema ambiental. Tristemente, el capitalismo evoluciona más rápido y mejor que aquellos que se dicen anti-capitalistas. Pero, no olvidemos, que la jaula sea de oro no quiere decir que somos más libres.

Socialdemente reportándose


Sí, ya sé, estoy desaparecido. No hace falta recarcarlo. Estoy como un adolescente: sufriendo muchos cambios, sólo que no hormonales.

Me despidieron del Ministerio de Agricultura y Tierras. Bueno, "no me fue renovado el contrato"; algo así como cuando no se le renovó la concesión a RCTV. El mismo resultado, pero dicho de otro modo. ¿Por qué me botaron? Me gustaría saberlo, pero un gusto que no tenemos los contratados públicos es el derecho a que se nos notifiquen las razones del despido o la "no renovación". ¿Razones políticas? No lo creo, desgraciadamente, me porté bien todo el tiempo y hasta fue divertido repetir el discurso chavista una y otra vez. La única explicación que tengo: la jefa está loca. Ella es algo así como una versión femenina, chavista y más joven del Sr. Burns.

Pero bueno, cambio de tema, ya que prefiero despotricar contra las ideas y no contra la gente. Tuve vacaciones forzosas por un mes hasta que conseguí trabajo en el Ministerio de los Pueblos Indígenas. Hasta ahora estoy contento por varias razones: la primera, el sueldo es mayor (¿Quien diría que el Ministerio de Pueblos Indígenas pagaría mejor?); segundo, me gusta mucho el tema indígena; y tercero, es más factible que pueda poner en práctica mis estudios sobre derechos humanos. (Cuarto, ¿Soy un espía?).

No me hago ilusiones, apenas duré 3 meses en Agricultura, es posible que dure lo mismo en Pueblos Indígenas. De todos modos, no es mi intención ni agrado quedarme por siempre. Mi intención es empezar algo por mi mismo.

No voy a explayar por aquí mis sueños y frustraciones, sólo hago un acto de presencia que me debo a mi mismo.

18 de enero de 2014

Regalar dinero es el mejor modo de acabar la pobreza

[El siguiente texto es una traducción propia del publicado en el Washington Post de EE.UU., titulado "Free Money might be the best way to end poverty", escrito por Rutger Bregman. Disponible por acá. También se encuentra la versión original y más larga por acá (en inglés). Aunque respeto la opinión del autor y me resulta más que interesante el tema, personalmente no me adhiero a ciertas posiciones, sencillamente me parece un buen artículo digno de traducir y compartir, especialmente para generar debate.]

En mayo de 2009, un pequeño experimento involucró a 13 personas sin hogar en la ciudad de Londres. Algunos de ellos habían estado en la calle durante más de 40 años. Sin embargo, la presencia de estos "veteranos de la calle" estaba lejos de ser barato: La policía, los servicios legales, el cuidado sanitario; todo ello cuesta miles de libras esterlinas a los contribuyentes cada año.

En esa primavera, una organización caritativa local decidió que estas personas sin hogar fueran beneficiarios de un experimento social. No más cupones de comida, comedores comunitarios, o refugios temporales. Estas 13 personas recibirían un drástico rescate financiero, financiado por los contribuyentes. Cada uno recibiría 3000 libras (alrededor de 4500 dólares) en efectivo, sin ningún tipo de compromiso. Los hombres eran libres de decidir en que gastárselo.

La única pregunta que debían responder era: ¿Qué crees que es lo mejor para ti?

"No tenía muchas expectativas", recalcó un trabajador del programa un año después. Sin embargo, los deseos de estas personas sin hogar fueron muy modestas. Un teléfono, una tarjeta de identificación, un diccionario; cada participante tenía algunas ideas de lo que era lo mejor para él. Ninguno de ellos gastó su dinero en alcohol, drogas o juegos de azar. Un año después, 11 de 13 de ellos ya tenían un techo sobre sus cabezas (Algunos fueron a moteles, otros a refugios). Se enlistaron en clases, aprendieron a cocinar, recibieron tratamiento para el abuso de drogas e hicieron planes para el futuro. Después de décadas de infructuosas presiones, persecuciones, multas, 11 vagabundos salieron de las calles.

¿El costo? Alrededor de 50.000 libras, incluyendo los salarios de los trabajadores del programa. Además de darle una oportunidad a 11 individuos, el proyecto ahorró dinero exponencialmente. Incluso los economistas concluyeron: "El modo más eficiente de gastar dinero en personas sin hogar quizás sea el dárselos a ellos".

¿Y si este programa piloto tuviera mayores implicaciones? Las sociedades tienden a presumir que los pobres son incapaces de manejar el dinero. Si tuvieran alguno -razonan ellos-, los pobres e indigentes se lo gastarían en comida rápida y cerveza barata, no en frutas o en educación. Este tipo de razonar alimenta los numerosos programas sociales, junglas administrativas, ejércitos de coordinadores de programas y legiones de supervisores que componen el Estado de Bienestar.

Nos gusta pensar que la gente tiene que trabajar por su dinero. En décadas recientes, el Estado de Bienestar ha conducido a un mercado laboral que no crea puestos de trabajo. La tendencia del "Estado de Bienestar" al "Estado del trabajador" es internacional, con obligatoriedad a solicitar empleo, trayectorias para la reintegración, participación "voluntaria" en trabajos obligatorios. El mensaje subyacente es: Regalar dinero hace que la gente sea floja. Pero no es así.

En años recientes, numerosos estudios de ayuda al desarrollo han encontrado impresionantes correlaciones entre el dinero gratis y la reducción del crimen, la desigualdad, malnutrición, mortalidad infantil, tasas de embarazo adolescente y absentismo escolar. También está correlacionado con mejores tasas de culminación de estudios, alto crecimiento económico y mejora en las condiciones de la mujer. "La gran razón por la que la gente pobre es pobre es porque no tienen suficiente dinero", escribió el economista Charles Kenny, un compañero en el Centro para el Desarrollo Global. "No debería sorprender que darle dinero a ellos es un buen modo de solucionar el problema".

En el 2010 se presentó el informe "Just Give Money to the Poor" (Sólo dale dinero a los pobres), donde investigadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) proporcionan numerosos ejemplos de dinero siendo repartido con muchos éxitos. En Namibia, la malnutrición, crimen y absentismo escolar disminuyó en 25%, 42% y cerca al 40%, respectivamente, después de que los aportes fueran dados. En Malawi, la escolaridad femenina en niñas y mujeres adultas creció al 40% en lugares donde el dinero fue otorgado con o sin condiciones de uso. Desde Brasil a India, de México a Sudáfrica, los programas de regalar dinero han florecido en la última década. Más de 110 millones de familias en al menos 45 países se han beneficiado de ellos.

Es tiempo de aplicar estas lecciones a las sociedades ricas pero cada vez más desiguales. En un mundo donde los salarios no suben todavía se necesitan más consumidores. El poder de compra de la clase media se han mantenido a través de préstamos, préstamos y más préstamos. La reflexión calvinista de que tienes que trabajar por tu dinero se ha convertido en una licencia para la desigualdad.

La leyenda dice que cuando Henry Ford II le dio un tour al líder sindical Walter Reuther en una nueva fábrica automatizada en los años sesenta, Ford bromeó: "Walter, ¿Cómo vas a hacer que estos robots paguen las cuotas al sindicato?". Se dice que Reuther respondió: "Henry, ¿Cómo vas a lograr que ellos compren tus autos?".

Nadie está sugiriendo que las sociedades del mundo deben implementar un sistema de renta básica universal de un sólo golpe. Todas las utopías deben empezar desde lo pequeño, con experimentos que lentamente revolucionen el mundo, como aquel realizado en Londres. Uno de los trabajadores del programa recalcó: "Es muy difícil cambiar de la noche a la mañana el modo en que siempre te has aproximado al problema. Estos programas pilotos nos dan la oportunidad de hablar diferente, pensar diferente, describir el problema de modo diferente".

Así es como todo progreso comienza.

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
victormanuelcs@gmail.com

9 de enero de 2014

Cuando el miedo te hace bruto


Desde hace mucho tiempo que no dejo de escuchar a gente que demanda la aplicación de la pena de muerte y la "mano dura" en Venezuela. La lógica de eso es algo así: "Vamos a matar gente que mata gente porque matar gente está mal", lo cual de algún modo parece que no tiene ninguna contradicción. Esto se ha acrecentado a raíz del asesinato de una Miss Venezuela, Mónica Spear, y su esposo.

Las cifras de criminalidad, las cuales el gobierno apenas ofrece, son muy alarmantes. Recientemente, el Ministro de Interior y Justicia, indicó que se registraron 16.000 homicidios en el 2012. Esto se parece mucho a las cifras de un país sumido en guerras o conflictos internos, como Siria o México; pero con el duro golpe de que en Venezuela no se vive ninguna de esas situaciones.

Pero ésto no va sobre el gobierno venezolano y su ineficiencia en materia de seguridad ciudadana, sino de los argumentos que sugieren que la solución es la "mano dura" y la aplicación de la pena de muerte.

Esta "solución" es completamente irracional y está basada más en el miedo que en la razón. Quizás un chavista, que confía plenamente en su gobierno, tiene un poco más de sentido que pida tal cosa; pero un opositor, que supuestamente no confía en el gobierno, regala tremendo voto de confianza al darle el derecho divino de matar gente, olvidando que esto pudiera volverse en contra de los suyos o de sí mismo.

Ahora anda rondando en las redes sociales una noticia del cómo Singapur, a través de la "mano dura" y la pena de muerte, logró vencer una rampante criminalidad. Esto, por supuesto, dejando de lado el Estado Policial en el que devino el país, afectando principalmente los derechos civiles y políticos, con frecuentes amenazas a la libertad de expresión, libertad de prensa y persecución de las fuerzas de la oposición. En realidad, esta es la solución conservadora y fascista en el sentido correcto de la palabra.

Y esto sin olvidar que el orden que se ha creado en Singapur es un orden impuesto por la autoridad, y si suponemos que desaparece dicha autoridad, muy probablemente desaparecerá ese orden, lo cual se debe entender como un fracaso. Lo explico con un ejemplo: si los hijos se comportan bien cuando están los padres, pero se comportan terriblemente en su ausencia, entonces los padres han fracasado como educadores. El comportamiento de los individuos debe permanecer aún en ausencia del "líder" (entiéndase "líder" sin connotación política, social o religiosa), porque éste no es el pastor del rebaño, sino un elemento que facilita la cohesión y fortalecimiento social.

La noticia que debería circularse más es la que ocurrió en Islandia hace unos días, donde fue un tremendo escándalo que un policía matase a una persona, ya que ello no había sucedido nunca antes. Lo más importante del ejemplo de Islandia es que este es el país menos violento del mundo, y es destacable que este país no tiene unas leyes muy estrictas, ni es fuertemente represivo, ni posee la pena de muerte. ¿Por qué es Islandia así? ¿Son monstruos benevolentes? Las palabras clave es: "Igualdad". El principal factor que incide en los bajos índices de violencia en Islandia es la poca brecha que existe entre ricos y pobres, siendo que la mayor parte de la población es considerada de clase media. Además de la economía, hay otros factores que inciden sobre la violencia, como la política, las creencias y la cultura. En una sociedad competitiva, machista y patriarcal, donde siempre debe haber un dominador y un dominado, se sientan las bases para promover una sociedad violenta. Venezuela se ha caracterizado desde siempre por ser un país de caudillos y héroes, y se les ha promovido y ensalzado desde la tierna infancia. ¿Entonces por qué impresiona que alguien tome un arma y dispare para conseguir lo que quiere si admiramos a "héroes de la patria" que hicieron lo mismo para conseguir lo que quieren? Como verás, el problema y solución de la violencia no es solamente de los gobiernos, es también tuyo y mío, que no se solucionará con super-policías con el super-derecho de matar (que ya lo tienen, aunque no legalmente).

El instrumento de dominación más efectiva de los poderosos es el miedo. El que siente miedo, pierde el uso de la razón, y le parece buena idea meter un león en la casa para sacar a la serpiente... y el león vivió feliz para siempre.
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