La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

17 de febrero de 2014

¿Qué pasa ahora en Venezuela?


Ya van varios que me preguntan desde afuera cómo está la situación en Venezuela ahora mismo. Y ni yo mismo que vivo aquí lo sé a ciencia cierta. Pero poniendo las cosas en perspectiva, yo me aventuro a decir que la gran crisis en Venezuela no es un latente "golpe de Estado" (según la conspiranoia del gobierno) ni una crisis económica (según la oposición), sino una incertidumbre ante la falta de elecciones para el 2014.

Pero antes, hablemos del contexto. Lo más resaltante, definitivamente, es el asunto económico. Aquí es interesante el uso de los términos: para el oficialismo se trata de "guerra económica"; para la oposición se trata de una "crisis económica". Hay escasez de insumos básicos, alta inflación, moneda recientemente devaluada y una intervención más fuerte del Estado en la economía. La palabra "crisis" tiene la intención de demostrar la incapacidad e ineptitud del gobierno en solucionar esos problemas; la palabra "guerra" denota la intención del gobierno de mostrarse como víctima de agentes internos o externos que causan dichos problemas. Del lado político, estamos ante una situación un tanto extraña para Venezuela, dado que este año no habrán elecciones. Las elecciones funcionaban como un modo de dirimir conflictos entre la oposición y el oficialismo, y más aún, funcionaban como un factor unificador en ambos grupos: unirse contra un enemigo común. Así, 2014 trae consigo el riesgo de la división partidista. Ambos bandos, que no sólo han perdido apoyo sino que corren el riesgo de dividirse, se ven ante todo un 2014 en el que no hay la necesidad de mantenerse unido. La inflación, la escasez, la inseguridad, son factores coyunturales, que funcionan como catalizadores de la crisis política, pero no son el gran factor de fondo en este momento.

La crisis de división es todavía peor en la oposición. Muchos en las bases opositoras no están contentas con la actuación de la MUD (Mesa de la Unidad Democrática) ni de Capriles, estos serían sobre todo los opositores más radicales. No están contentos con el reciente pacto de los dirigentes de la oposición, que han reconocido tácitamente al gobierno de Maduro al coordinar conjuntamente con el gobiernos diversos proyectos, entre los que destacan el asunto de la inseguridad. De hecho, la mayor parte de la dirigencia de la MUD no está promoviendo las protestas. Así, Leopoldo López y María Corina Machado, también ex-candidatos a la presidencia, se están aprovechando de ese descontento en las bases opositoras para robar el protagonismo. Muchos opositores están muy molestos con la situación actual y esperaban con muchas ganas el llamado a salir a las calles, por ello Leopoldo López es el nombre más sonado en estos días al ser quien exprese el sentir de muchos de ellos, mientras que la popularidad de Capriles decae. Irónicamente, las razones para protestar son bastante vagas y no hay un criterio unificado: no todos protestan por la misma razón, ya sea por estudiantes detenidos, la situación económica, la inseguridad, todo lo anterior u otra que se me escape.

Del lado del oficialismo hay más que todo alegría. El radicalismo opositor beneficia mucho al chavismo, porque si algo sabe hacer el chavismo es unirse ante la adversidad. Las protestas le sirven al gobierno para demostrar que la oposición es violenta y fuera de la ley. Le sirve para crear un escenario donde el Estado es víctima de un enemigo en común, que no hay tiempos para discusiones internas en el chavismo, porque mejor nosotros que ellos. El gobierno señala que hay un ambiente de protesta similar al del 11 de Abril de 2002, por lo que se esconde un golpe de Estado en estas protestas, pero aunque el ambiente es bastante tenso como en el 2002, y una de las exigencias es la salida inmedianta del presidente, no hay un terreno propicio para un golpe de Estado. La oposición no tiene ni un ápice de control en las Fuerzas Armadas; ni tampoco de ningún otro poder público; apenas la oposición tiene 2 gobernaciones e, incluso, sus dirigentes están negociando con el gobierno. Es poco probable que pueda ocurrir un golpe de Estado y, de ocurrir, este sólo puede venir de altos cargos en el mismo gobierno.

Es difícil conocer con exactitud lo que acontece en el país, dado que hay una barrera informativa impuesta desde el gobierno. Uno de los factores que germinaron las protestas es la falta de acceso de los medios impresos al papel, lo que cuesta la puesta en marcha de muchos diarios de circulación nacional, local e incluso medios comunitarios y autogestionados. En la televisión nacional no se están visualizando las protestas que ocurren en el país, y cuando ocurre sólo es para mostrar los actos vandálicos y violentos en que han incurrido los manifestantes. La imposición del gobierno a los medios audiovisuales ha sido tan constante que la autocensura es la norma. De ese modo, la ciudadanía salta esta muralla informativa mediante el uso de las redes sociales, en especial Twitter. Pero incluso esto no ha sido perfecto, por un lado se ha denunciado la censura de la empresa de telecomunicaciones del Estado, CANTV, que ofrece un aproximado del 90% de las conexiones a internet, a la red social Twitter; y de otro, se ha denunciado desde el gobierno el uso de las redes sociales para transmitir información falsa, sobre todo de imágenes de supuestas represiones de protestas. La información se ha usado a modo de conveniencia por ambos bandos, por ejemplo, el oficialismo sólo suele dar importancia a la muerte de un oficialista, olvidando las otras 2 muertes en la oposición; mientras la oposición suele olvidar la muerte del oficialista mientras llora la muerte de 2 opositores. En este sentido, la represión policial y de grupos parapoliciales no son ningún "cuento de camino" como lo intenta hacer ver el gobierno. La policía ha utilizado armas de fuego contra los manifestantes y lo que no puede hacer la policía (torturas y amedrentamiento, por ejemplo) lo hacen los grupos armados llamados "colectivos" que funcionan como cuerpos parapoliciales.

En mi opinión, estas protestas sólo benefician al gobierno, y lo único bueno que trae para la oposición es liberar la rabia que guardan por dentro. Eso sí, advierto, no me identifico con ninguno de los bandos. Más allá de eso, no puedo agregar más.

14 de febrero de 2014

El Arte de Amar


Si hay libros que me guste recomendar esos son los de Erich Fromm, entre ellos "El Miedo a la Libertad" y "El Arte de Amar". Pero, en este caso, sólo voy a hablar de El Arte de Amar, pero que de todos modos ambos son muy similares. En este post me dedicaré a resumir un poco el libro y, de paso, imbuirlo con mis propios pensamientos.

Por el título algunos podrían pensar que es un libro de autoyuda con recetas para encontrar pareja, pero quien lo lea con esa intención le resultará una decepción o quizás un golpe en el estómago, dado que se dedica con fervor a dudar de los conceptos y preconceptos que se tienen sobre el amor en distintos ámbitos de la vida. Fromm se dedica a analizar el amor en distintas expresiones, pero en nuestro caso sólo nos referiremos al amor romántico y el amor a dios, que son los ejemplos que mejor expresan la idea central del libro.

¿Cuál es la definición convencional de amor? La de una relación mágica y especial, donde aparentemente se mueve el piso y hay fuegos artificiales imaginarios tras un beso. Así, significaría encontrar a alguien que te hace feliz y sin la cual no puedes vivir: tu media naranja... Bueno, ese concepto es mierda. Amar se parece más a cuando tu mamá está molesta porque no prestas atención y aún así te prepara el desayuno, bueno así.

El concepto popular de amor no es realmente amor, sino una relación de dependencia. Si amas a alguien sólo porque te hace feliz, no es muy diferente de amar a alguien por su dinero, es decir, una relación basada en el interés. Lo mismo vale para quienes se enamoran de una o varias características: "Te amo por ser.. Bell@, gracios@, inteligente, romántic@, etc". ¿Y qué sucede cuando la persona deja de serlo? Pues el amor se escapa. Las personas tenemos facetas, y no podemos ser lo mismo todo el tiempo (lo joven y sexy que tengo no durará por siempre... aprovecha mientras puedas, nena), y contrario a la creencia general: La gente sí puede cambiar.

Por esto, señala Fromm, que el amor real es incondicional, como pudiera ser el amor de una madre. Y es que como dicen: "Si puedes explicar porque amas, puede que no ames lo suficiente". Así, entendemos que amar es velar por el crecimiento personal del otro, y no es un objeto para mi satisfacción personal. No puedes amar si no te amas a ti mism@ primero, no puedes amar si no eres independiente y si no puedes andar sin muletas humanas que te hagan sentir completo. Por ello, Fromm es crítico de las relaciones románticas que tienen una visión de mercado: "No encontraré a nadie mejor" o "Buscaré a alguien mejor" o similares.

De aquí saltamos a la religión, donde vamos a ver todavía más la relación de depedencia. Los dioses nacen principalmente de la ignorancia, pero se fundamentan en el miedo, en especial hacia la incertidumbre y la soledad. El dios judeocristiano promete estar siempre presente y amar incondicionalmente, lo cual es algo que nadie más es capaz de ofrecer. Dios representa nuestra necesidad de amor incondicional, pero llegamos a lo mismo: Si amo a Dios porque lo necesito, porque me hace feliz o lo que sea, es una relación basada en el interés. ¿Seguirían amando a dios si te hiciera miserable? Señala Fromm: "El amor infantil dice: te amo porque te necesito. Mientras que el amor maduro dice: te necesito porque te amo". Irónicamente, podemos denotar que el amor del dios judeocristiano no es incondicional, sino solamente para quienes creen y cumplen el dogma, y quien no lo haga, tendrá un castigo terrible. Pero el creyente no suele ver esta contradicción, porque su necesidad de creer en tan grande que lo ciega.

¿Esto quiere decir que amar es tener que aguantarse a alguien que nos hace daño? No, amar es velar por el bienestar del otro, pero eso no quiere decir no poder separarse de él, sobre todo cuando la separación es parte de la vida, de lo contrario sería una relación dependiente. Aquí Fromm señala el típico caso de un matrimonio con un esposo violento y una mujer sumisa, el sádico y la masoquista, respectivamente. Aunque a simple vista no lo parezca, ambos son dependientes entre sí. Ella, probablemente, necesite de él para satisfacer, no sólo su sustento material (techo, alimento, etc.), sino emocional (sentirse cuidada, dirigida, sin soledad ni incertidumbre), y aún con los problemas que tenga, se conforma con la seguridad que la sofocante dominación del hombre proporciona. En el caso del sádico, él necesita de ella para satisfacer su necesidad de dominar y que de alguna manera le hace sentir una leve superioridad ante una realidad que es incapaz de controlar. Por ello, cuando ella se quiere ir, él no la dejará, porque necesita desesperadamente de ella; y ella, al confundir la necesidad de él con amor, probablemente se quede. Y por ello estas relaciones son un ciclo sin fin. "Cuando amas algo, déjalo ir", dice el dicho, y aunque algunos no les guste, esa es la esencia del amor: ser capaz de soltar. Un pajarito nunca podrá volar si su madre no lo deja salir del nido, y una madre que ama desea que su hijo vuele aunque eso signifique que se aleje de él.

Para Fromm, el amor es un arte. No es un sentimiento, sino algo que se aprende, se practica y se mejora con el tiempo. Amar es un esfuerzo, y no algo que surge repentinamente y de la nada. El amor no es igual que enamoramiento, esa etapa en que el otro parece ser un ser perfecto y todo momento es especial. Nos enamoramos del enamoramiento, y sentimos que la relación ha muerto cuando ya no es tan especial como al principio. Por eso se dice que el amor se acaba, que no es eterno. Uno se acostumbra a esa persona, por lo que lo "especial", conocer "lo desconocido", ese sentimiento de "arriesgarse en una aventura", finalmente, se acaba. Pero yo dudo que a eso se le pueda llamar "amor". Yo consideraría "amor" precisamente todo lo contrario, cuando te apegas tanto a alguien que sabes que es lo que está pensando, que sabes es lo que quiere, o lo que siente... Es como cuando un conductor se acostumbra tanto a su auto, que se puede dar cuenta cuando hay algo malo con el auto, o cuando necesita cambiar la velocidad, o cuando sabe que su auto no va a caber en ese puesto de estacionamiento... Es decir, es acostumbrarse tanto a alguien que es como una extensión propia de uno mismo. Y para los adictos a los "fuegos artificiales", eso puede ser aburrido.

Al final, el único consejo en el amor que yo podría dar: olvídate de lo que has aprendido al respecto antes de entrar a este post.
"El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de los que amamos" Eric Fromm

6 de febrero de 2014

Venezolanos, ¿Por qué somos así?


¿Así cómo? Pues "vivos" o pícaros. ¿Por qué no respetar las señales de tránsito? ¿Por qué cruzar una avenida peligrosa en lugar de usar el puente peatonal? Y así sucesivamente con otras situaciones donde se toma la vía fácil que trae malas repercusiones para la vida en sociedad. Evidentemente, esto es generalización, por eso es importante resaltar que no todos los venezolanos somos así. Y es que ello se debe, no por el exceso de libertad como dicen muchos, sino por la ausencia de ella.

Esto tiene algo de relación con un post anterior que escribí sobre cómo la existencia de reglas pueden empeorar una situación en lugar de mejorarla (leelo por aquí). La explicación popular suele decir que la razón de que seamos así es que tenemos muchas libertades y que con palo y plomo cualquier problema se soluciona. Y aunque esa es la solución de todos los abuelos, lo cierto es que no hay nada más lejano de la realidad: Si por algo está caracterizado la historia de América Latina es la opresión constante, y somos así por la constante presencia de normas, leyes y entre otros obstáculos.

Vayamos a la época colonial. España solía ejercer un dominio muy férreo sobre sus colonias en América, tanto que ni siquiera las colonias podían comerciar entre ellas, los criollos no tenían acceso a la toma de decisiones y entre muchos otras situaciones que iban en menosprecio de los criollos. Esta situación sería la que encendería la mecha, no sólo para iniciar el contrabando, sino para las revoluciones independentistas. La dominación española sobre Venezuela fue particularmente fuerte, por ello sería una de las primeras en independizarse.

Pero después de la independencia la opresión no cambió, solamente se cambió al opresor por uno que vive más cerca. No sólo desde aquel entonces América Latina se plagó de numerosas dictadura, sino que incluso sus "democracias" se han caracterizado por su burocratismo y represión. Esta situación nos lleva a varios caminos: aceptar el destino de ser sometido constantemente, rebelarte (en el sentido revolucionario) o, de algún modo, burlar el constante escrutinio de los gobiernos. Y, una buena parte de la población, ha optado por ésta última; lo cual no quiere decir que las anteriores no ocurran.

Si, por ejemplo, hay una ley que prohíbe a vender zanahorias, no lo dudes, el contrabando de zanahorias empezará en ese mismo instante. Y con ello empezará el soborno a autoridades, el abuso de poder e incluso la participación de personajes del gobierno en la venta ilegal de zanahoria. Pero no sólo se queda ahí, si se conoce a un amigo que nos pueda "agilizar" un trámite administrativo, si se tiene a un familiar que trabaja en un alto cargo, no sólo se le va a pedir ayuda para conseguir la zanahoria, estará muy mal visto que dicha persona en una situación de poder no ayude a los suyos.

Hay tantas trabas a la vida diaria que es prácticamente un logro del cual jactarse cuando se consigue algo evadiendo los trámites o procedimientos normales: "Me dieron mi zanahoria de un día pa' otro, no tuve que esperar nada". O incluso es algo que se recomienda: "Tu me dices cuando y yo le digo a mi amigo pa' que te ayude a comprar la zanahoria".

La excesiva cantidad de normas a las que nos enfrentamos diariamente nos ha forzados a ver, no solamente necesario, sino totalmente normal el romper las reglas. Es causa y consecuencia. Y realmente esto no es algo único de la ideosincrasia del venezolano, sino presente en la cultura latinoamericana, porque todos los latinoamericanos hemos sufrido el mismo mal de la opresión constante.

¡Dile NO a las normas!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...